 | Orquídea |
Orquídea
En la soledad de tu encanto
Con mis ojos cegados te conocí,
Pues mi corazón te vio bella
Y tu pureza me cautivo.
En el jardín del valle solo tú pudiste,
Cual inspiración hermosa de la tierra,
Mostrar tu presencia vanidosa,
Codiciosa para quien te sabe.
Con la fuerza de un suspiro te arranque,
Y tus pétalos temblaron en mis manos;
Cual compañera fiel de mi verso
Fuste a la tumba de mi amada.
Soñé en ti, cual dulce caricia
Que yace en la mejilla de quien se ama;
Eres la magia de de besos eternos,
Que en su pecho hace manantes de suspiros.
Río
Cusco Perú
2000