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Viendo 1 - 5 de 5 Blogs.
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MELISSA
Añadido 01/02/2008 01:30:27
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 | MELISSA |  SOY UNA PERSONA CHEVERE ANTE TODO CREO EN LA BUENAFE DE LAS PERSONAS SOY FACIL PARA HCER AMISTADAD CON LAS PERSONAS Y ME GUSTAN QUE SEAN SINCEROS Y QUE NO SEAN MENTIROSOS VIVO EN MONTERIA COLOMBIA ESTUDIO ME ENCANTARIA CONOCER MUCHAS PERSONAS |
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 | Despues de leer eso no se puede ser pesimista... | [...] Si tienes un ideal, un principio defiendelo, aferrate a el. Alguien escribió que la vida es sueño y los sueños sueños son. Grítale al cielo que no quieres ser solo uno mas. Ancha es Castilla y el sol tu caminar guiara. |
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 | Me alegro de que existas | El amor casi nunca tiene razones, o si las tiene, suelen ir a la rezaga del sentimiento como la cola de un cometa. Primero, inexplicablemente, se nos descalabra el corazón y luego, tozudamente, el cerebro intenta darle un orden lógico al exabrupto, sin mucho éxito. Y es cuando el amor hace mella, las estrategias de resolución de problemas, las buenas intenciones y los brebajes no encuentran el camino de la restauración, nada se opone al placer amoroso, nadie puede doblegarlo. No existen razones manifiestas. No hay demasiadas justificaciones y explicaciones, sino más bien un rotundo "porque si", tan irracional como hermoso. ¿Y por qué no? El "te quiero" siempre implica ambición. Suele incluir un "me perteneces" acaparador, cierta necesidad de posesión. Un amor no posesivo, toma el anhelo y deja el dominio: "No te quiero para mi, ni siquiera te quiero para nada, sólo me gusta ser un observador de tu ser: ¡qué dicha que existas, independientemente de mi y más allá de mi!. Para el filósofo Sponville, esa es la esencia del amor: la alegría de que el otro exista. Así de escueto y maravilloso. Es una felicidad esencial, radical. ¿Y dónde que la reciprocidad, la lucha por los derechos, el balance dador-receptor? Queda justo antes: si violas derechos no puede haber alegría de que existas, por que me haces daño. En condiciones de respetabilidad y reciprocidad, tu existencia se justifica a si misma en el amor, o mejor, el amor se justifica a si mismo en ti. Los enamorados se miran hasta gastarse, se descubren, se maravillan, se hipnotizan, porque el otro es fuente de éxtasis. ¡Qué alegría que existas! Quizás esta posición pueda parecer demasiado idealizada, ingenua o romántica, pero en realidad, cuando una pareja no manifiesta, así sea de vez en cuando, el gesto bobalicón típico de quienes están "felices de que el otro exista", es que el amor anda cuesta abajo o se perdió en alguna curva. Nadie es nadie. La ambición del otro, el deseo de ser siamés, no corresponde a un amor maduro y despojado de egoísmo. El auto-respeto no es egoísmo, el absolutismo afectivo, si. ¿Cómo se expresaría un enamorado que se alegra de que ella exista?: "Te quiero porque te quiero, porque se me da la gana y aunque no quieras. Te quiero cuando te siento coexistir y respirar al ritmo de mi respiración que no cesa de quererte. No eres mía ni de nadie, te perteneces a ti misma, y yo sólo soy un voyerista que se deleita con tu paso por esta vida, que no es tuya ni mía, y aún así intentamos compartir. Lo mismo diría una enamorada de su hombre. El amor es la alegría de que alguien exista. Lo demás sobra y los demás también. Es la felicidad sentida de que tu naturaleza me hace cosquillas, justo ahí donde debiera. |
 | OPORTUNIDAD PARA LOS DOS |
Tú me devolviste a la vida, fuiste
Tú quien abrió mi corazón para
Creer que el amor existe en realidad
Tu eres especial, por que al momento
Despertaste a mi corazón que estaba
Dormido en lo mas profundo, al
Creer que el amor verdadero
No existía
Tú eres el amor que eh estado
Esperando, por que tu me devolviste
A la vida, por que nuestras almas
Se re-encontraron para siempre
Y no se vuelvan a separar.
Tu corazón y mi corazón se han
Re-encontrado para que ya
No Sufran en este mundo
Tan cruel
Tú le diste sentido a mi vida,
Esa vida que me queda me gustaría
Vivirla contigo hasta el fin
Del mundo
La vida nos da una segunda oportunidad
Para ser correspondidos en el amor
Y no pienso dejar esta oportunidad que
Me ha brindado esta vida que me
Toco vivir
El destino no ah unido para ser sentir
El amor verdadero que se nos a
Prohibido desde tiempo atrás
Mi corazón tiene poca vida, y la
Poca vida que le queda desea
Compartirla contigo con la persona
Que ha sufrido como el
Por fin he encontrado a la mujer
De mis sueños que va cuidar de mis
Pensamientos y de mi corazón que
Por primera vez se siente enamorado
Profundamente.
 | Estamos distraidos |
ESTAMOS DISTRAIDOS
por Fontanarrosa
Mi amiga Coletta solía decir, y hace ya mucho
tiempo, "Estamos entrando en la edad del nunca me
había pasado".. Y es así. Decimos: "Es curioso.
Nunca me había pasado, me agaché a recoger un
tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la
columna".
Escuchamos: "Es notable. Nunca me había pasado.
Mordí un caramelo de limón y un premolar se me
partió en ocho pedazos".
Es que, así como se habla de un Primer Mundo y
de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta
cuál es el Segundo, nosotros hemos pasado de la
Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda
y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento.
El tiempo mismo, incluso, ha tomado una
consistencia gelatinosa, plástica, mutante.
Calculamos: - "Cuánto hace que se mudó Ricardo a su
nueva casa?". Y arriesgamos: - "Tres, cuatro
años". Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la
duda: - "Catorce".
Suponemos ante el amigo encontrado
ocasionalmente en la calle: - "Tu pibe debe andar
por los seis, siete años". - "Tiene diecinueve - nos
contesta el amigo - Vení Tacho ! ". Y nos presenta a
una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo
miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos
sulfurosos en la mejilla.
Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía
John Lennon: "El tiempo es algo que pasa mientras
nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa". Y
suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa.
Mucho peor es aburrirse.
Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me
entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer.
Es que muchos de esos ciertos momentos son muy
viejos. Y por lo tanto vale recordar el consejo dado
por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo
hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta
años. - "No me junto con viejos", respondió el maestro.
y yo quiero agregar lo que un dia dijo Jean Louis Barrault, famoso
mimo francés, "la edad madura es aquella en la que todavía se es
joven, pero con mucho mas esfuerzo"