"Reverencia al Destino"
(Carlos Drummond de Andrade)
Hablar es completamente fácil, cuando se tiene palabras en mente que expresen su opinión. Difícil es expresar por gestos y actitudes lo que realmente queremos decir, lo cuánto queremos decir, antes que la persona se vaya.
Fácil es hacer compañía a alguien, decir lo que él desea oír. Difícil es ser amigo para todas las horas y decir siempre la verdad cuando sea preciso. Y con confianza en el que dice.
Fácil es analizar la situación ajena y poder aconsejar sobre esta situación. Difícil es vivenciar esta situación y saber lo que hacer. O tener coraje para hacer.
Fácil es demostrar rabia e impaciencia cuando algo lo deja irritado. Difícil es expresar su amor a alguien que realmente te conoce, te respeta y te entiende. Y es así que perdemos personas especiales.
Fácil es ver lo que queremos enxergar. Difícil es saber que en los iludimos con lo que hallábamos haber visto. Admitir que nos dejamos llevar, más una vez, eso es difícil.
Fácil es decir \"hola\" o \"como va?\" Difícil es decir \"adiós\". Principalmente cuando somos culpados por la partida de alguien de nuestras vidas...
Fácil es abrazar, apretar las manos, beijar a ciegas. Difícil es sentir la energía que es transmitida. Aquella que toma cuenta del cuerpo como una corriente eléctrica cuando tocamos la persona correcta.
Fácil es dictar reglas. Difícil es seguirlas. Tener la noción exacta de nuestras propias vidas, en vez de tener noción de las vidas de los otros.
Fácil es preguntar lo que desea saber. Difícil es estar preparado para escuchar esta respuesta. O querer entender la respuesta.
Fácil es dar un beso. Difícil es entregar el alma. Sinceramente, por entero.
Fácil es salir con varias personas al largo de la vida. Difícil es entender que pouquíssimas de ellas van a aceptarte cómo usted es y hacerte feliz por entero.
Fácil es ocupar un lugar en la caderneta telefónica. Difícil es ocupar el corazón de alguien. Saber que se es realmente amado. Fácil es soñar todas las noches. Difícil es luchar por un sueño.
Eterno, es todo aquello que dura una fracción de segundo, pero con tamaña intensidad, que se petrifica, y ninguna fuerza jamás lo rescata.